Fresquet, el diseño como vocación. Artículo de Luis de la Paz publicado en Diario Las Américas


A la entrada de la librería Universal, a mano derecha, hay un estante blanco donde se colocan las novedades de la editorial. Antes que Juan Carlos intente venderle alguno, el visitante se sentirá atraído no sólo por los nombres de los autores y los títulos de los libro, sino por las portadas llenas de colores vivos y formas atractivas, que invitan a romper la distancia entre el libro y el lector, tomar un ejemplar en las manos y acariciarlo, sentir la textura, el olor y la magia que se desprende del libro.

En Miami, ciudad tan provinciana como cosmopolita, cualquier cambio que ocurra en sus múltiples rostro, se evidencia fácilmente. Y el perfil de Ediciones Universal ha variado para bien en los últimos tiempos, y todo gracias al trabajo gráfico de Luis García Fresquet, quien tiene a su cargo desde hace tres años el diseño de la mayoría de las cubiertas de los libros de la casa editorial.

El artista sabe que su labor ha sido muy positiva, y eso se aprecia al mostrar con satisfacción su legado, explicar lo engorroso que a veces resulta diseñar las portadas de los libros: “En ocasiones un escritor quiere que un elemento aportado por él aparezca en la portada, y eso dificulta la composición, aunque en otras sirve como punto de partida para la creatividad”, apunta Fresquet, quien considera que para lograr una buena portada: “Es importante haber leído el libro, y a partir de ahí buscar una imagen que refleje la esencia del texto, haciéndola lo más atractiva posible, de forma tal que a el lector le agrade esa portada y le invite a leer la obra”.

Luis García Fresquet comenzó su carrera en la prensa habanera de los años cincuenta, luego estudió diseño gráfico en la capital cubana, su ciudad natal, y se desempeñó en su rama en la Universidad de La Habana, en la Revista de la Universidad, hasta que salió al destierro vía España. Allí trabajó en la Editorial Playor de Carlos Alberto Montaner. En su nueva etapa de exiliado, ya en Miami, conoce a través del propio Montaner al editor Juan Manuel Salvat. A partir de ese punto comenzó su vínculo con Ediciones Universal. “Tengo que reconocer que Salvat ha sido una excelente persona, que me ha dejado realizar lo que he pensado que debo hacer como diseñador, que no es otra cosa que tratar de dar lo mejor, y hacer un diseño más contemporáneo, actualizado y acorde a las técnicas modernas. Él me ha dejado desenvolverme; es decir me ha dicho: Crea y yo he creado. Considero que modestamente he establecido una especie de rostro de diseño a la editorial que es una de
las casas más importante de habla hispana en los Estados Unidos, y que en el caso cubano ha logrado mantener la cultura cubana en el exilio”.

García Fresquet es sobrino del conocido caricaturista Fresquito Fresquet, y aunque tuvo algunos familiares que estudiaron en la academia de pintura de San Alejandro, y se dedicaron al dibujo, su vocación prácticamente no es adquirida, sino que nació con él. Su éxito lo ha conseguido gracias al estudio minucioso de las técnicas posibles y a un espíritu de dedicación al oficio. Reconoce que la tecnología avanza a pasos agigantados y que los recursos gráficos aportan elementos deslumbrantes en la actualidad: “Pienso que si detrás de un diseño no está la mano de un creador, de nada valen las computadora, los sofisticados programas, las posibilidades ilimitadas de combinar los colores; hace falta el artista, el talento”.

No es fácil hacer que él escoja una de las cubiertas de libros realizadas para Ediciones Universal que considere más logradas, pero por las mostradas en la pantalla de su computadora, es evidente que se siente satisfecho con las confeccionadas para los diccionarios de José Sánchez. Boudy, y el Diccionario Congo de Lydia Cabrera, La erosión del tiempo de Gastón Baquero, La narrativa cubana entre la memoria y el olvido de Matías Montes Huidobro, Earthmayans (libro de ciencia ficción) de Joseph I. Dixson, así como para la edición comentada de La Edad de Oro, y Antología sin tierra, de Luis Mario, “portada sencillas, donde sólo a través de imágenes se logra transmitir la esencia del libro”.

" . . . Es indudable su cabal dominio
de las diversas
posibilidades en cuanto
a estiló adecuado a las necesidades
específicas. Donde más evidente
se hace su dominio
es en las ilustraciones, de suaves líneas
y colores, de los libros. . ."

Félix Beltrán
"Acerca de la exposición de Luis G. Fresquet (Chamaco)".

El trabajo de este diseñador cubano ha sido tan elogiado y valioso, que ya se va haciendo difícil concebir un libro de Ediciones Universal, en que no aparezca la nota que diga: “Diseño de la cubierta de Luis García Fresquet”.


Fiesta de muñecas y dibujos, crítica de Waldo González López publicada en la revista Bohemia.


En la exposición “Búsqueda” –título que responde a las intenciones de los artistas–, se propusieron (y lograron) una conjunción de intereses estéticos, a partir de la búsqueda de diseños artesanales y de las hermosas muñecas de Nury A. Rodríguez integradas a los dibujos, así como otros diseños textiles realizados con elementos de las ilustraciones de Luis G. Fresquet. ¿El resultado? Una magnífica muestra que, al margen de estar hermoseada por lo ingenuo, el color más vivo, la línea sencilla en el dibujo y la poesía infantil, no olvidan sus raíces cubanas… (…).

Nury Rodríguez, artista artesana, ha sedimentado además su trabajo como realizadora de diseño gráfico, lo que le favorece su buen gusto y esa “gracia” que identifican sus personalísimas muñecas que ahora se unen la gráfica de Luis G. Fresquet que siempre deja su impronta en todo lo que realiza, como un Rey Midas: Sus ilustraciones para los premios de literatura infantil del Concurso 13 de Marzo, así como sus caricaturas, parcialmente recogidas en su libro Yo, tú, él y el humor —publicado en Portugal y en Cuba—, lo corroboran. Sus imágenes hermosas para los chicos han sido disfrutadas en importantes muestras de España, Bélgica, Portugal, Hungría, Canadá, Checoslovaquia, Polonia, EUA, México, Chile y Cuba. Por sus diseños y dibujos, además, ha merecido más de 20 premios. Su esposa, Nury, y él, acaban de regalar a los visitantes del Museo de Arte Colonial una fiesta cálida, esplendente, cubanísima.

Waldo González López, escritor, poeta y crítico literario.
Tomado de la crítica Fiesta de Muñecas y Dibujos publicada en la revista Bohemia acerca de la exposición “Búsqueda”, exhibida en el Museo de Arte Colonial de La Habana.


Un Palomar para cobijar a los niños, crítica de Joel Franz Rosell publicada en el periódico Vanguardia


Este poemario, con una cuidada edición del poeta Francisco de Oráa, y logrado diseño de Héctor Villaverde sobre las excelentes ilustraciones de Luis G. Fresquet, abre la muy necesaria colección Ismaelillo, en la cual reunirá la UNEAC sus libros para muchachos. Del logro indiscutible que es esta edición sólo cabe lamentar que la tirada sea tan limitada y que las carencias materiales que todos conocemos hayan conducido a la decisión de reproducir los bellos y apropiados dibujos de Fresquet sin el recurso poético más significativo en la ilustración para niños: el color.

Y Luis García Fresquet, que es hoy uno de nuestros artistas más capaces en este trabajo de ambientar la literatura para los más chicos, domina a la perfección el color; eso lo prueba la atractiva portada de Palomar.

No salen a diario de las imprentas libros tan integralmente bellos.

Joel Franz Rosell
“Un Palomar para cobijar a los niños”,
Periódico Vanguardia, Santa Clara, Cuba.